sábado, 24 de mayo de 2014

Orar

Hoy estuve de nuevo en casa de Drew. La cita fue a las 11. El tiempo voló y cuando nos despedimos vi con sorpresa que eran ya las 12 y media.

Me preguntó sobre mis progresos. Le conté que leí los fragmentos del libro "Prayer" de George Buttrick que en copia fotostática me dio Mary (en ese momento no pude recordar el nombre del autor). Ella va a estar en EU hasta el 4 de junio. Fue a ver a su hija y a la nietecita que nació prematuramente. Me alegró saber que de poco más de 4 libras que pesó al nacer pesa ya más de 8. Sé que la sietemesina va a crecer sana y bella.

Le conté que en realidad no he leído mucho más. Le conté que encontré en Internet otro libro de Buttrick: "So We Believe, So We Pray," pero aún no lo leo. Pienso que en el pasado pocas veces, si acaso alguna, oré como hay que hacerlo; así que sigo necesitando mucha guía y mucha práctica y me alegra que él quiera enseñarme.

Del extracto de "Prayer" comenté que me atrajo la idea de que la oración es amistad con Dios. La amistad, no es formal pero tampoco es informe, además pensé que la amistad no siempre es palabras y me pregunté si la oración también podría ser sin palabras. Drew dijo que, para él, la mejor oración es sin palabras. Y comentamos que la oración no solamente consiste en hablar y hacer, sino también en escuchar y permitir que Dios haga.

Me pidió leer Proverbios 3:5-6 Confía en Yaveh de todo corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia; reconócele en todos tus caminos y Él enderezará tus sendas. Me pidió interpretar estas palabras y memorizarlas para la reunión que tendremos dentro de una semana.

Le dije que lo primero me parece bastante claro; que me hacía recordar un comentario de mi amigo Jorge Lozano hizo a lo que escribí el 8 de mayo en este mismo blog: Cuando CREES, -dijo- se activan todas tus inteligencias: física, emocional, intelectual y espiritual... al creer, tu intención se vuelve resultado, a veces hasta sin poder explicarlo racionalmente; es cuando lo llevas hasta tus células. Lo segundo parece decirnos que si aceptamos que Él nos acompañe y guíe, lo que emprendamos llegará a buen puerto.

Luego de buscar algún pasaje que no pudimos encontrar, Drew me pidió leer Mateo 5:1-11 -las bienaventuranzas en el sermón del monte- Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos , porque ellos posseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. 

Me pidió interpretar frase por frase, palabra por palabra. En algunas nos detuvimos más, en otras menos.

--¿Qué entiendes por pobres de espíritu? preguntó. --Las personas que se sienten pobres, necesitadas de ayuda, respondí y le agradó la forma en que lo dije. --¿Qué quiere decir mansos? pregunté. --Lo contrario de soberbios, explicó (meek en inglés, πραεῖς, en griego; quienes son bondadosos, gentiles, de buen carácter). La siguiente bienaventuranza no presentó mucha dificultad; quienes tienen una pena, una pérdida, una causa para el llanto... recibirán consuelo. Acerca de la siguiente, Drew me explicó esto: tener hambre y sed es sentirse vacío por falta de alimento y bebida, ese alimento y bebida es saberse aceptado por Dios (righteousness en inglés, δικαιοσύνη en griego), no por mérito propio, sino porque Jesús lo obtuvo para todos en la cruz (me acordé del concepto de honor como certeza de estar haciendo lo que es debido). A continuación estuvimos de acuerdo en que quienes perdonan son perdonados; obtendrán compasión, quienes sean compasivos. Hablamos entonces de pureza, porque la siguiente bienaventuranza, que en castellano está como limpios de corazón, y en inglés como pure in heart; quedamos de acuerdo en que pureza es autenticidad ausencia impurezas o cosas ajenas a la propia naturaleza (en el sentido que se usa en las expresiones oro puro, agua pura) la palabra en griego es καθαροὶ τῇ καρδίᾳ -puros de corazón, que Drew asoció con άγιος -santo, pero que luego acordamos identificar con ser de corazón sincero y auténtico. ¿Y por qué veran a Dios? Comenté que si abrimos el corazón, si dejamos que sea visto, es como si descorrieramos una cortina, como si nos quitásemos una máscara, nos van a ver mejor, pero también va a entrar más luz a nuestro interior, y nuestros ojos van a ver con mayor claridad hacia afuera, sobre todo hacia Dios mismo. Quienes trabajan por la paz, buscando activamente que cesen rencillas y querellas, y se imponga el derecho de todos a vivir en paz, van a ser reconocidos como hijos de Dios, como Jesús, quien vino a traer la Paz verdadera. Persecución (siguiente bienaventuranza) y aun cárcel no van a impedir que venga su reino.

¡Vaya que esta semana voy a tener que ejercitar mi memoria, mi entendimiento y mi voluntad! que según san Agustín, son las tres facultades del alma. Ya les contaré como me fue.

Para cerrar nuestra reunión, hizo él una pequeña oración. Antes me pidió que le dijera si había una intención especial por la que yo querría pedir. Yo le dije que el libro de Buttrick despertó mi curiosidad acerca de pedir por nuestros enemigos. Yo no puedo identificar a nadie propiamente como mi enemigo, pero sí hay algunas personas cuya manera de comportarse y de hacer las cosas no me gusta; no mencioné quienes; solamente que quisiera que pidiéramos por esas personas, no para que cambien, sino para ver si así ya no me disgusta tanto cómo se comportan y cómo hacen las cosas. Él pidió por su nieta, por nosotros, y para mi sorpresa, justamente por quienes había yo pensado pero no mencionado... Creo que Drew es buen observador.
 
(https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj9FjJg4NZkLoM4LIVDZ-z1UJoX703CDZ_86DsXsmGT2ISpAzDuFlqUcoQdNvp8nf6SUgoSN1GKPPyi-aeP7b82tDpQvueQkjawcH4lLnyAs32ySxJB1dUCOVk2I3tp287To85hkSlP/s640/hermanitos-sonrientes.jpg)





jueves, 22 de mayo de 2014

Quinto Aniversario de Cielito Lindo

Cielito Lindo, la combinación de casa de asistencia y centro de atención de Alzheimer en donde trabajo, cumple cinco años de vida, aunque nadie puede asegurarme cuál fue la fecha exacta en que abrió.

Hoy hubo una celebración eucarística y una comida mexicana para celebrarlo. Asistieron muchos miembros del personal, todos los residentes, muchos de sus familiares cercanos, algunos vecinos del Rancho Los Labradores, y por supuesto los directivos Eric Cházaro y Alejandra Serrano, esposa de Eric y sobrina mía muy querida.

Pronuncié unas breves y sentidas palabras, alternando el español con el inglés. Aquí las comparto:



PALABRAS EN LA COMIDA POR EL QUINTO ANIVERSARIO DE CIELITO LINDO
Fernando Prieto Hernández
22 de mayo de 2014
Sabía que se me iba a pedir que dijera algunas palabras con motivo de esta reunión.
Quise, por ello, preparar unas cuantas. Y para controlar mejor la emoción, que con frecuencia me impide hablar, las escribí.
I knew I was going to be asked to say some words in the occasion of this reunion.
Thus, I prepared a few. And I put them in writing, to better control my emotions, which often make me unable to speak.
La vocación y el servicio de los médicos y las enfermeras, puede ser resumido en seis palabras, que forman tres breves oraciones cuyo origen no se conoce, pero que han sido dichas en francés, latín, inglés, español y muchas lenguas más.
The calling and service life of doctors and nurses can be summarized in six words that form three brief sentences, of unknown origin, but which have been said in French, Latin, English, Spanish, and many other languages.
Aunque es muy frecuente que se las cite en francés, que fue la lengua franca en de la ciencia, la cultura y por supuesto la medicina, hace unos doscientos años, las voy a decir en español y luego en inglés, para no exponer mi escaso conocimiento y pobre pronunciación del francés.
Although they are frequently quoted in French, which was the lingua franca of science, culture and of course medicine around two hundred years ago, I am going to say them in Spanish and then in English, so that I do not expose my limited knowledge and poor pronunciation of French.
Sanar, a veces; aliviar, con frecuencia; consolar siempre.
Heal, sometimes; relieve, often; comfort always.
Esto es lo que deseamos hacer en Cielito Lindo.
This is what we wish to do in Cielito Lindo.
Hace poco más de cinco años que ingresó a esta casa el primer residente. Homer Cates, quien todavía está viviendo con nosotros.
En esos mismos días, Nadine Ruskin también vino a vivir acá. Y estuvo aquí contenta el resto de su vida.
Son las dos primeras, de las poco más de sesenta personas que han vivido días, meses o años con nosotros.
It’s been little more than five years since the first resident, Homer Cates, joined this house. He is still living with us.
In those days, Nadine Ruskin also came to live here. And here she lived happily for the rest of her life.
They are the first two of just over sixty persons who have lived days, months or years with us.
Como muchos de ustedes saben, Cielito Lindo es parte de un proyecto más extenso: el Rancho Los Labradores, que ha crecido poco a poco como una agradable comunidad de retiro.
As many of you know, Cielito Lindo is part of a larger project: Rancho Los Labradores, which has gradually grown as an enjoyable retirement community.
En Sergio, quien imaginó, fundó, y está construyendo Los Labradores, encontré un amigo y en muchos sentidos un ejemplo.
Doy las gracias a Eric y Alejandra, a quienes debo la oportunidad de trabajar en Cielito Lindo.
In Sergio, who imagined, founded, and is building Los Labradores, I found a friend and in many ways an example.
I am grateful to Eric and Alejandra, to whom I owe the opportunity to work in Cielito Lindo.
Agradezco lo mucho que he recibido de todos quienes trabajan en Cielito Lindo.
Agradezco muy especialmente a las cuidadoras, sin cuyo cariño la vida de los residentes sería triste y difícil.
Algunas de ellas han estado aquí desde que Cielito Lindo abrió sus puertas, otras hace apenas unos meses; pero no dejan por ello de ser el alma de este hogar.
Hay algo que mueve a esta gente que la impulsa a llevar a cabo esta bella y desinteresada labor. Algo tiene este lugar que les invita a hacerlo.
Véase, por ejemplo, la hermosa obra de Chuy en los jardines, o de Jairo en el mantenimiento.
I appreciate how much I have received from all the people who work in Cielito Lindo.
I am particularly grateful to the caregivers, without whose love the life of the residents would be sad and difficult.
Some of them have been here since Cielito Lindo opened its doors, others only for a few months; but are none the less the soul of this home.
There is something that drives these people to carry out this beautiful and selfless work. Something about this place invites them to do so.
See, for example, the beautiful work of Chuy in the gardens, or of Jairo, our handyman.
Debo sobre todo agradecer a todos y a cada uno de los residentes de Cielito Lindo con quienes he tenido el privilegio de convivir a lo largo de estos cuatro años.
Las palabras AMOR y VIDA contienen todo lo que estos hombres y mujeres me han regalado.
Gracias a sus familiares, por la confianza que han puesto en mi.
I especially thank each and every one of Cielito Lindo’s residents with whom I have been privileged to live along these four years.
The words LOVE and LIFE contain all that these men and women have given me.
Thanks to their families for the trust they have placed in me.
He gozado de la amistad y el ejemplo de numerosas personas vecinas nuestras en Rancho Los Labradores.
No menciono alguna de ellas en particular, por no faltar al aprecio que todas merecen.
Agradezco a Dios haberles puesto en mi camino.
I have enjoyed the friendship and example of our many neighbors in Rancho Labradores.
I do not mention any of them in particular, not to diminish the appreciation they all deserve.
I thank God for having put them in my way.

sábado, 10 de mayo de 2014

Segunda Semana


Durante la segunda semana leí, medité y oré alrededor de la epístola de san Pablo a los hebreos y del primer capítulo del Evangelio según san Juan.
San Pablo invita a los hebreos conversos a pensar cómo la religión cristiana que predicaba y practicaba Pablo, conecta con la religión judía que ellos conocían. Comienza diciendo: Muchas veces y de muchos modos habló Dios en el pasado a nuestros Padres por medio de los Profetas; en estos últimos tiempos nos ha hablado por medio del Hijo a quien instituyó heredero de todo, por quien también hizo los mundos; el cual, siendo resplandor de su gloria e impronta de su sustancia, y el que sostiene todo con su palabra poderosa, después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas… etcétera. Lanza la pregunta: ¿a qué ángel dijo alguna vez: Hijo mío eres tú; yo te he engendrado hoy (Salmos 2:7); y también Yo seré para él Padre, y él será para mí Hijo (II Samuel 7:14)? Cosas que escritas en el Antiguo Testamento y que se creía aplicaban al Ungido de Dios, que sería descendiente de David. La epístola menciona luego cómo gracias a que el hijo unigénito de Dios se hizo hombre y a su sacrificio —que supera cualquier otro sacrificio— elevó a todas las personas a la condición de hijos de Dios, no engendrados, pero sí adoptados. Y termina hablando de la Fe, y de manera breve sobre las obras de a favor de otras personas.
El primer capítulo del Evangelio de san Juan siempre me pareció una maravilla. Volver a leerlo fue un complemento perfecto de lo que leí en la epístola a los hebreos. ¡Es notable el efecto que me produjo leerlo antes algo que en el NT viene después, leer unas palabras menos conocidas antes de otras que conocía mejor! Me conmovió de una manera nueva el relato sobre san Juan el Bautista, y el llamado a los primeros discípulos.
Al finalizar la semana escribí la siguiente oración:
Padre:
Te doy gracias por enseñarme que las palabras me son de poco provecho si no se unen a mi aceptación del don de la Fe.
Te doy gracias por hacer que tu Palabra se hiciese carne y viviese entre nosotros y hablase nuestro lenguaje con lo cual hizo más fácil creer en Ella.
Te doy gracias por adoptarme como hijo tuyo a través del sacrificio perfecto de Jesús, tu Unigénito, quien inicia y consuma nuestra Fe.

jueves, 8 de mayo de 2014

Primera Semana

Dediqué la semana a lee, meditar y estudiar pasajes de la Biblia sin un orden determinado. Pienso que el resultado refleja esa mezcla de estado de azar y providencia (divina y propia) que hace que los pasajes guarden cierta relación. Dediqué a cada hallazgo alrededor de un día.

Para comenzar di con Lucas 23:46; el texto (resaltado en rojo en el libro que me prestó Mary Arnold) dice en castellano (en la Biblia de Jerusalén) «Padre, en tus manos pongo mi espíritu». Siguió Hechos 20:35;  «Mayor felicidad hay en dar que en recibir» (la versión inglesa usa more blessed al traducir makarion). Al otro día leí en Marcos 1:17 «Venid conmigo, y os haré llegar a ser pescadores de hombres.»

El sábado y el domingo me detuve en unos versículos de Proverbios 30:
24. Hay cuatro seres los más pequeños de la tierra, pero que son más sabios que los sabios:
25. las hormigas - multitud sin fuerza - que preparan en verano su alimento;
26. los damanes - multitud sin poder -, que ponen sus casas en la roca;
27. las langostas, que sin tener rey, salen todas en orden;
28. el lagarto, al que se agarra con la mano y está en los palacios de los reyes.

Tuve que repasar algo de historia natural y algo de hebreo. Los damanes son unos animalitos que parecen roedores pero que no lo son. Están emparentados con los elefantes y con los manatíes. Lo que realmente importa es que tienen su vivienda en la roca. Al lagarto del versículo 28, en México le diríamos cuija, ese reptil chiquito que trepa por paredes y techos y hace un sonido parecido a un beso (en varias otras versiones está traducido como araña, tal vez porque no conocen las cuijas es.wikipedia.org/wiki/Gekkonidae). La palabra hebrea es שְׂמָמִית shmameit, pero lo que importa es que son pequeñitas, débiles, no debe ser difícil coger una con la mano, y aunque no me consta que estén en los palacios, es muy probable que correteen y coman mosquitos hasta en las mejores casas del trópico.

Me divertí bastante. Y sobre todo me enriqueció encontrar relación entre el «No temas; solamente ten fe» y el capítulo 5 de san Marcos, y todo lo que cuento arriba, y lo que he venido encontrando esta semana y voy a relatar en la siguiente entrada.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Primera Jornada

Salí de casa de los Arnold con un libro que contiene el Nuevo Testamento y el libro de los Salmos en la versión inglesa conocida como Authorized King James Version.

El libro no explica el por qué de esa combinación, pero en la página titular da la siguiente información: Translated out of the original tongues and with the former translations diligently compared and revised. With all the words recorded therein as having being spoken by Our Lord printed in red.

Mientras caminaba, abrí un punto cualquiera y mi vista se fijó en un pequeño conjunto de palabras en letras rojas: Be not afraid, only believe. con las que termina el versículo 36 del capítulo 5 del Evangelio según san Marcos. Medité en ellas hasta que llegué a mi casa. Pensé que eran un buen comienzo. Oré para pedir la gracia de creer sin temor.

Las palabras que captaron mi atención, las dijo Jesús a Jairo, quien le había pedido que sanara a su hija y a quien varias personas decían que no tenía caso molestar al maestro porque la niña ya había muerto.

Todo el capítulo 5 del Evangelio segun san Marcos está dedicado a la Fe. No de una manera teórica, sino práctica, demostrada por medio de milagros: expulsión de demonios, cura milagrosa y finalmente resucitación.

martes, 6 de mayo de 2014

Reencuentro con la Fe

Fui educado en la religión católica. Mi padre también lo fue; era, al morir, agnóstico, pero vivió rodeado de crucifijos de muy buen gusto artístico, pero también de contenido místico. Mi madre siempre fue creyente y practicante del catolicismo. Ansiaba la renovación de la Iglesia, y nunca se alejó de la Iglesia ni de su renovación. Medio en broma y medio en serio, parafraseando a Adolfo López Mateos (recordarán que en su campaña moderó su declaratoria de ser de "extrema izquierda" y dijo que era "de extrema izquierda dentro de la Constitución") papá dijo que mamá era "de extrema izquierda dentro del catecismo." Nunca creí en una ni en otra de esas frases de López Mateos. Tampoco pensé jamás que mamá fuese de extrema izquierda, ni dentro ni fuera del catecismo.

Mis hermanos abarcan una gama de formas de vivir la Fe. Paco, ortodoxo y conservador; Pepe activo y social dentro de la Iglesia; con Bertha, Lupe y Marisa no he compartido puntos de vista, y tampoco he observado su praxis; Diego gusta de la teología de la liberación pero no está oficialmente en la Iglesia; Ana dice que es atea, pero tiene en casa una fuente con san Francisco en el centro. Junto con mis hermanos, Cornelio y mis hijos fueron testigos del camino que seguí en mi salida de la Iglesia y también de mi pensar y ser durante y después de que lo transité.

 Conozco las palabras de la misa y de muchas oraciones en español y latín; algunas también en inglés. Fui entusiasta creyente en tiempos de Juan XXIII; luego llegué a pensar que Dios no existe y que cualquier religión puede ser muy dañina. Fui mormón por tres años -en los que procuré cumplir con cada ordenanza y cada forma, pero en lo que no pude permanecer.

Hace años una paciente mía me pregunto: "Doctor, ¿por qué usted siendo tan diablo, sabe tanto de la religión?" Yo le contesté con una broma, al revés del dicho popular, que, para mí, encierra una verdad: "Porque el diablo sabe más por diablo que por viejo."

Vivo, como Unamuno, la tensión entre la Fé y la Razón.

Hace unas pocas semanas me emocionó leer la obrita "The Dream was from God" en la que Drew P. Arnold, vecino nuestro en el Rancho Los Labradores y persona admirable desde muchos puntos de vista, narra algo de su vida y de su vocación como pastor religioso. Decidí visitarlo para pedir a él y a su esposa (quien fue católica) que me enseñaran a orar. Esto ocurrió el pasado lunes 28 de abril. Fue un encuentro emotivo y aleccionador, del cual seguramente escribiré con mayor detalle cuando medite más acerca de él.

El caso es que esa tarde comencé a reexplorar mi relación con la Fe. Podría decir que mi relación con Jesucrísto, pero desconfío tanto de las profesiones de fe "cristiana," tan de moda hoy en día, que no quisiera pensar ni que se pensara que estoy viviendo mi propia versión de eso.

Quiero proceder despacio, con prudencia, en serio. Quiero reencontrarme con algo que sentí hace años y que luego dejé. Por lo pronto, quiero hacer oración y compartir lo que vaya viviendo, con mis amigos y con mis hermanos e hijos -carnales y adoptivos, como suelo decir- Dejando, además, registro de ello. Por eso quiero reunir en este blog lo que será una especie de diario de ese camino. ¿Me explico?

Les invito a acompañarme. Voy agradecer sus comentarios.

martes, 1 de octubre de 2013

¡A lavarse las manos!

Why Hospitals Want Patients to Ask Doctors, 'Have You Washed Your Hands?'
¿Por qué quieren los hospitales que los pacientes les pregunten a los doctores ¿Ya se lavó usted las manos?
Infections picked up in hospitals, nursing homes and doctor's offices affect more than 1 million patients and are linked to nearly 100,000 deaths a year.
By Laura Landro
as infecciones adquiridas en los hospitales, los asilos y los consultorios afectan a más de un millón de pacientes y están asociadas con cerca de cien mil muertes al año, en los Estados Unidos.
Por Laura Landro
Most patients wouldn't dare to ask their doctor to wash his or her hands. But with growing concerns about antibiotic-resistant germs, it's more critical than ever. WSJ's Laura Landro and Premier Safety Institute Vice President Gina Pugliese explain.
It's a simple enough request, but for patients and families who feel vulnerable, scared or uncomfortable in a hospital room, the subject can be too intimidating to even bring up with a doctor or nurse: Have you washed your hands?
Hospitals are encouraging patients to be more assertive, amid growing concern about infections that are resistant to antibiotics.
Strict hand hygiene measures are the gold standard for reducing infections associated with health care. Acquired primarily in hospitals but also in nursing homes, outpatient surgery centers and even doctor's offices, they affect more than one million patients and are linked to nearly 100,000 deaths a year, according to the Centers for Disease Controland Prevention.

La mayor parte de los pacientes no se atreverían a pedirle a su médico que se lavara las manos. Pero con la preocupación creciente sobre los microorganismos resistentes a los antibióticos, eso es de lo más importante. Laura Ladro, del Wall Street Journal, y Gina Pugliese, vicepresidenta del Premier Safety Institute (Instituto Premier para la Seguridad), explican por qué.
Es una petición bastante simple, pero para los pacientes y sus familias, quienes se sienten vulnerables, temerosos o incómodos en un cuarto de hospital, el tema puede ser demasiado intimidante para insinuarlo a un médico o enfermera: ¿Ya sé lavó usted las manos?
Los hospitales están animando a los pacientes a ser más asertivos, en medio de la preocupación creciente por las infecciones resistentes a los antibióticos.
Las medidas estrictas de higiene de las manos son el estándar de oro para reducir las infecciones asociadas con la atención médica. Adquiridas sobre todo en hospitales, pero también en asilos, centros de cirugía ambulatoria y consultorios, afectan más de un millón de pacientes y están ligadas con casi cien mil muertes cada año, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades.
The CDC aims to engage both patients and caregivers in preventing dangerous hospital infections.
Yet despite years of efforts to educate both clinicians and patients, studies show hospital staff on average comply with hand-washing protocols, including cleansing with soap and water or alcohol-based gels, only about 50% of the time. Two new studies show patients aren't much more comfortable today than a decade ago with the idea of asking doctors and medical staff to lather up.
Hospitals have reduced certain infections over the past four years with measures such as removing unnecessary catheters and washing a patient's skin before surgery with antibacterial soap. Some have lifted hygiene compliance to nearly 100% with strict "wash in, wash out" protocols, and some have designated unidentified staffers to secretly monitor co-workers. Some hospitals link merit increases to compliance and temporarily suspend clinical privileges of doctors who ignore the rules, says Gina Pugliese, vice president of the Safety Institute at hospital purchasing alliance Premier Inc. According to a 2010 study, a disciplinary program at the University of Kentucky Medical Center in Lexington that included suspending doctors' privileges led to improved compliance rates.
More hospitals have turned to electronic sensors, thermal imaging and video cameras to monitor hand hygiene, and some are issuing badges that wirelessly record staffers' use of hand hygiene stations before entering a patient room. Some monitoring systems emphasize patient engagement and sound an electronic alert to remind patients to speak up when a staffer enters the room.

Los CDC quieren involucrar a los pacientes y cuidadores en la prevención de las peligrosas infecciones de hospital.
Sin embargo, a pesar de los esfuerzos para educar tanto a los clínicos como a los pacientes, los estudios demuestran que en promedio el personal de los hospitales cumple los protocolos de lavado de manos con agua y jabón o con geles de alcohol tan sólo el 50 por ciento de las veces. Dos nuevos estudios muestran que hoy en día los pacientes no se sienten más a gusto que hace 10 años con la idea de pedir a los médicos y el personal médico que se enjabonen.
Los hospitales han reducido algunas infecciones en los últimos cuatro años, con medidas tales como quitar las sondas no necesarias y lavar la piel de los pacientes con jabón antiséptico antes de la cirugía. Algunos han elevado el cumplimiento de la higiene a cerca del cien por ciento con protocolos de lavarse al entrar y al salir. Algunos han designado a miembros no identificados del personal a que vigilen a sus colegas en secreto. Algunos hospitales asocian estos incrementos a la suspensión temporal de los privilegios clínicos a los médicos que ignoran las reglas, dice Gina Pugliese, vicepresidenta del Instituto de Seguridad Premier. Según un estudio de 2010, un programa disciplinario que incluyó la suspensión de privilegios en el Centro Médico de la Universidad de Kentucky en Lexington, condujo a mejorar las tasas de cumplimiento.
Más hospitales han recurrido a sensores electrónicos, imágenes térmicas y video cámaras para vigilar la higiene. Algunos usan gafetes que registran, en forma inalámbrica, el uso de las estaciones de lavado de manos a la entrada de la habitación del paciente. Algunos sistemas de monitoreo enfatizan la participación del paciente y suenan una alerta electrónica para recordar a los pacientes que hablen en cuanto un miembro del personal entra al cuarto.
A CDC poster aims to raise patient awareness of the role of hand washing in preventing infection and encourages patients to speak up to hospital staffers each time they enter the room.
The CDC has provided 16,000 copies of a video, titled "Hand Hygiene Saves Lives," to be shown to patients at admission. In one scenario, a doctor comes into a room and the patient's wife says, "Doctor, I'm embarrassed to even ask you this, but would you mind cleansing your hands before you begin?" The doctor replies, "Oh, I washed them right before I came in the room." The wife says, "If you wouldn't mind, I'd like you to do it again, in front of me."
After patients at 17 hospitals run by Cincinnati-based Catholic Health Partners watched the video, there was a rise in both the proportion of patients asking staffers to wash their hands, and physicians and nurses reporting that they were asked, according to a 2010 study. "Hand hygiene is probably the most important thing health-care workers can do to protect their patients from infection," says John Jernigan, director of the CDC's hospital infection-prevention efforts who appears in the video. When patients speak up, it helps create "a culture of safety," he says.
The nonprofit Association for Professionals in Infection Control and Epidemiology is kicking off a campaign this month including posters mailed to 15,000 hospitals with tips on how patients can take an active role. It suggests asking staff about hand hygiene and requesting that hospital rooms be cleaned if they appear dirty.
Un cartel de los CDC tiene como objetivo elevar la consciencia de los pacientes sobre la importancia del lavado de las manos en la prevención de la infección y anima a los pacientes a que hablen con el personal del hospital cada vez que entren a su cuarto.
Los CDC han hecho 16 mil copias de un video titulado “La Higiene de las Manos Salva Vidas,” para que se exhiba a los pacientes a su ingreso. En una escena, un médico entra al cuarto y la esposa del paciente dice:“Doctor, me apena pedirle esto, pero ¿sería tan amable de lavarse las manos? El doctor replica: “Me las lavé antes de entrar” La esposa dice: “Si no le importa, me gustaría que lo hiciera de nuevo frente a mí.”
Desde que los pacientes de 17 hospitales que pertenecen a Asociados Católicos para la Salud, con base en Cincinnati vieron el video, aumentó el número de quienes le pedían a los miembros del personal que se lavaran las manos, y los médicos y enfermeras refirieron que se les pedía, dijo un estudio realizado en 2010. “La higiene de las manos es, probablemente, lo más importante que los trabajadores de la salud pueden hacer para proteger a sus pacientes de las infecciones,” dice en el video John Jernigan, quien dirige los esfuerzos de los CDC para prevenir la infección en hospitales. El que los pacientes hablen ayuda a crear una cultura de la seguridad, dice.
La Asociación de Profesionales para el Control y Epidemiología de las Infecciones, no lucrativa, está iniciando una campaña este mes, la cual incluye carteles que son enviados por correo a 15 mil hospitales, con sugerencias de cómo los pacientes pueden desempeñar un papel activo [en ese sentido]. Sugiere que se pregunte al personal acerca de la higiene de las manos y se solicite el aseo de los cuartos en caso de que parezcan sucios.
"We've been focusing on intensive interventions to improve hand hygiene among health-care workers for decades, yet we've really shown very little progress," says Carol McLay, a Lexington, KY, infection prevention consultant and chair of the committee that designed the campaign. "We are trying to empower patients and families to speak up and understand their role."
At some hospitals, posters, bedside placards and buttons for staffers say, "Ask me if I've washed my hands." Susan Coffin, a pediatric infectious disease physician at the Children's Hospital of Philadelphia, says while many efforts are made in good faith, they are "insufficient to overcome some of these barriers." She is co-author of a study, published in June in the American Journal of Infection Control, which found that 84% of parents were aware of infection risk yet only 67% would remind a health-care worker to wash their hands, most often because of concern about appearing rude or undermining authority. Yet 92% of parents said if a health-care worker invited reminders, they would be more likely to do so. The hospital is "trying to make it a more active conversation," Dr. Coffin says. Admission packets offer detailed information on hand hygiene and nurses tell families that staffers welcome questions about hand washing.
In a study published in September in the journal Infection Control and Hospital Epidemiology, one-third of patients surveyed at the University of Pittsburgh Medical Center said they observed doctors failing to wash their hands, but nearly two-thirds said nothing to their doctor about hand hygiene. Most didn't believe it was their role to do so and said they felt embarrassed or awkward and worried about reprisal.
Patients are more likely to ask nurses about hand hygiene, says Gregory Bump, associate professor of medicine. "There is something about the white-coat barrier that makes them reluctant to challenge doctors." Physicians may resist assertive patients and seem unreceptive or even hostile to a question about hand washing, he says.

“Nos hemos enfocado en intervenciones intensivas para mejorar la higiene de las manos entre los trabajadores de la salud, sin embargo, realmente hemos logrado poco,” dice Carol McLay, consultante para la prevención de infecciones, en Lexington, KY, y directora del comité que diseñó esa campaña. “Estamos tratando de empoderar a los pacientes y a sus familias para que se atrevan a hablar y comprendan el papel que les corresponde.”
En algunos hospitales, los carteles, placas al lado de la cama y botones para el personal, dicen: “Pregúnteme si ya me lavé las manos.” Susan Coffin, infectóloga pediátrica en el Hospital del Niño en Filadelfia, dice que aunque muchos esfuerzos son de buena fe, son “insuficientes para vencer las barreras que existen.” Susan es co-autora de un estudio, publicado en junio en el American Journal of Infection Control, que encontró que 84 por ciento de los padres saben del riesgo [que existe] y sin embargo, sólo el 67 por ciento recuerdan al personal que se lave las manos, la mayoría de las veces porque temen parecer descorteses o desafiantes de la autoridad. Aun así, el 92 por ciento de los padres dicen que si el personal portara un recordatorio, sería más probable que lo hicieran. El hospital está tratando de que [el asunto[ “se convierta en un [tema de] conversación más activo,” dice la doctora Coffin. Los paquetes de admisión ofrecen información acerca de la higiene de las manos, y las enfermeras dicen a los familiares que el personal agradecerá que se le cuestione acerca del lavado de las manos.
En un estudio que se publicó en septiembre en la revista Infection Control and Hospital Epidemiology, un tercio de los pacientes entrevistados en el Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh dijeron que habían notado que sus médicos no se lavaban las manos, pero cerca de dos tercios no le dijo nada al doctor, acerca de la higiene de las manos. La mayor parte no creían que era su papel hacerlo y dijeron que se sentían raros o con vergüenza y que temían represalias.
Es más probable que los pacientes pidan a las enfermeras que se laven, dice Gregory Bump, profesor asociado de medicina. “Hay algo en la bata blanca que hace que duden de retar a los médicos.” Puede ser que los médicos se resistan ante los pacientes asertivos y parezcan poco receptivos o hasta hostiles ante los cuestionamientos acerca del lavado de manos, dice.

Patients, instead of receiving information about infections and hand washing, would prefer havingstaffers wear a button or light to indicate whether his or her hands had been washed, the study also found. UPMC is developing a system to measure and track hand-washing compliance, as well as computerized verbal reminders to patients to ask the employee to clean their hands when they enter the room.
Michael Gettes, 50, has been hospitalized several times and says he has never had to remind Dr. Bump, his primary physician, to wash his hands. He has asked other hospital staffers to do so. One doctor reacted negatively. "It put our relationship on a bad footing," Mr. Gettes says. "Yes, you run the risk of upsetting someone who has been taking care of you. But it is my life. If they make a mistake I am impacted or I die."
Gail Ulager, a 72-year-old kidney transplant recipient at UPMC, says she worries about the possibility of infection because she is taking drugs that suppress her immune system to prevent rejection of her new organ. She found a way to give the message to doctors, nurses and even her dentist without seeming disrespectful. "I always tell them that the transplant center insists that everyone washes their hands" she says.
El estudio también encontró que los pacientes, en lugar de recibir información acerca de las infecciones y el lavado de manos, preferirían que el personal llevara un botón o una luz que indicara si se lavaron las manos. El Centro Médico de la Universidad de Filadelfia (UPMC) está desarrollando un sistema para medir y dar seguimiento al cumplimiento del lavado de manos, así como recordatorios verbales computarizados que piden al empleado que se lave las manos en cuanto entra a una habitación.
Michael Gettes, de 50 años, ha estado hospitalizado varias veces y dice que nunca ha tenido que recordar al doctor Bump, su médico de cabecera, que se lave las manos. Él sí ha pedido a otros miembros del personal que lo hagan. Hubo un médico que reaccionó negativamente: “Perjudicó nuestra relación,” explicó Gettes. “Y sí, se corre el riesgo de que alguien que está a tu cuidado se enoje. Pero se trata de mi vida. Si cometen un error, podría impactarme o matarme.”
Gail Ulager, un trasplantado de riñón, de 72 años, en el UPMC dice que le preocupa la posibilidad de infección, porque está tomando inmunosupresores para evitar el rechazo del órgano trasplantado. Encontró una forma de pasar el mensaje a los médicos, enfermeras o dentistas sin parecer irrespetuosa: “Lo que les digo es que el centro de trasplantes me exige que le diga a todos que se laven las manos.”